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La Cata – Concierto Enológico

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La Cata

12

Septiembre

Seguramente todos hemos escuchado muchas veces que hay quién “cata” vinos, cervezas o whiskys hasta cafés. Catar significa probar algo para identificar su sabor y sus aromas, buscando algo en específico como virtudes o defectos.

En el caso del vino, aunque es un fermentado que proviene sólo de la uva podemos identificar muchos olores y sabores tales como frutales, herbáceos, de especies, lácteos, a ahumados y muchos más. Todos estos son olores que va adquiriendo el vino a lo largo de todo su proceso y por las distintas reacciones químicas.

La cata tiene distintas etapas, la primera de ellas es visual en dónde debemos ver el estado del vino. Es muy fácil que el color del vino delate su edad. Si son vinos jóvenes tintos tendremos colores brillantes, rojos rubíes en caso de tintos y colores pajas brillantes en caso de blancos. En caso de ser vinos más viejos, la intensidad del color bajará y encontraremos tonos ocres o arcilla en el caso de tintos y en el caso de blancos encontraremos tonos ámbar y más naranjazos. Tenemos que ver también si es atractivo el color.

Después tenemos la fase olfativa. En la fase identificaremos aromas y olores que son tanto virtudes como defectos. Existe una clasificación con los aromas del vino, están los primarios que vienen del propio racimo de uvas y serán los florales y frutales, luego están los secundarios que provienen de las fermentaciones, estos serían como a mermeladas, granos, mantequilla entre otros. Por último tenemos los aromas terciarios que provienen de la barrica, estos son olores a ahumados, tostados y maderas. Hay ciertos olores que delatan defectos en el vino, es decir que el vino está pasado o hubo alguna falla en su fabricación. Los olores de defecto son los siguientes: Corcho, vinagre, pegamento, jabón, acetona o aroma a ratón o sudor de caballo, entre otros. En la fase olfativa debemos fijarnos en la intensidad de los aromas, en la variedad de aromas, en identificar los aromas antes y después de mover la copa y en que el mismo vino nos invite a beberlo. Por supuesto, también debemos identificar defectos.

Por último, existe la etapa gustativa. Antes de tomar el vino, debemos limpiar el paladar con un pedazo de pan y agua. Primero damos un primer trago de vino y lo pasamos, a este no le ponemos atención. Tomamos un segundo trago de vino, y mientras que lo mantenemos en la boca inhalamos un poco de aire por la boca y hacemos buches para pasear el vino por toda la boca (sí, buches por más feo que se oiga), finalmente bebemos. Todo esto hará que los sabores y aromas del vino se intensifiquen en boca. En esta fase debemos fijarnos en qué tanto se cumplió la promesa olfativa en boca, es decir si encontramos algunos de los olores identificados en la fase anterior en boca, debemos de fijarnos si el retrogusto que nos deja el vino al beberlo es prolongado o no, que sea agradable y que esté en armonía, es decir, que la astringencia y la acidez sean moderadas.

Normalmente toda esta información es depositada y documentada en una “ hoja de cata”.

Hay distintos tipos de catas.
Está la cata horizontal que es la que hacen los consejos reguladores, son vinos de la misma región, misma uva, mismo año y diferente productor. Esta es para evaluar tipicidad y calidad.
Existe también la cata triangular, esta cata la hacen los productores de vino para ver cómo están haciendo sus vinos y ver sus estilos. Lo más similar que hay son las añadas y las uvas.
Cata vertical es otro tipo de cata en dónde hay dos clasificaciones, la comercial en dónde es el mismo vino pero diferentes años, y la proyectiva en dónde es la misma botella en diferentes ocasiones que sirve para ver cómo evoluciona el vino.
Por último, la cata ciega es en dónde se catan diferentes vinos sin saber qué uva son, de qué región y qué añada, y los expertos tratan de deducir toda esa información directamente de su paladar.

No hace falta ser un experto de vinos para catar, es un simple ejercicio que se puede hacer en silencio cada vez que se abra una botella o se puede hacer con amigos, es un excelente pretexto para una reunión.